Walter Gay relató que, durante el episodio, tuvo una experiencia en la que sintió que ascendía al cielo y escuchó a Jesús que le dijo: “Aún no es tu hora, vuelve a la Tierra”, antes de despertar nuevamente.
Según testigos, Gay colapsó repentinamente en el vestíbulo de la Primera Iglesia Congregacional de Branford. Varias personas con formación médica que se encontraban presentes comenzaron inmeditamente a practicarle RCP, mientras otros utilizaron un desfibrilador externo automático (DEA) que la congregación había adquirido recientemente.
El pastor Joseph Perdue recordó que Gay no respiraba, no tenía pulso y estaba cambiando de color, por lo que nadie esperaba que sobreviviera. Sin embargo, gracias a la rápida intervención de los presentes y al uso del desfibrilador, lograron estabilizarlo antes de la llegada de los paramédicos.
Su hija, Carolyn Claussen, confesó que cuando recibió la llamada pensó que iba al hospital para despedirse de su padre, pero quedó sorprendida al encontrarlo consciente y hablando.
Los médicos calificaron su recuperación como extraordinaria, especialmente considerando su edad y su historial de insuficiencia cardíaca congestiva. Tanto la familia como el pastor de la iglesia consideran su recuperación un verdadero milagro de Pascua.
Para Walter, no hay duda de lo ocurrido: asegura que Jesús le dio otra oportunidad de vida.
