Cuántas de estas madrecitas están extorsionadas por las maras cuando ellas solo quieren sacar adelante a sus hijos.

Dios bendiga a esas madres salvadoreñas que son padre y madre a la vez, y ejemplo viviente para nosotros los hombres que muchas veces solo somos culeradas ante la vida.
Gracias por ese ejemplo madrecitas, porque no es lo mismo ser la gallina de los huevos, que ser la mamá de los pollitos.